Unas de autora o autor conocidos y otras anónimas, estas son algunas de las poesías que hablan de Somontín o han sido escritos por somontineras o somontineros.
Navidad e invierno.
De Lúcar a Somontín
agua, nieve y viento;
un trapecio de veredas
- vericuetos del destino -
se enreda en nuestro camino.
Entre cortijo y cortijo
hasta la ronda del pueblo,
solo canta su consuelo
el abrazo de la lumbre
y el beso del chimichurre.
Somontín cordial y amigo,
juega como testigo
en una batalla de estrellas
con cicatrices de talco
en la historia de sus sierras.
La Rambla lleva hasta el río
toda una ilusión de espejos,
¡ lastima que el Almanzora
tan agreste, tan esquivo
deje el mar de su cuenca
en el cajón del olvido!
Las gentes de Somontín
dividen su yerbabuena
entre el sudor de los campos,
la polvareda de talco
y el verde guardia civil.
Y el carnaval de los tiempos
que hace niebla los recuerdos,
no impide que yo desee,
volver a andar los caminos
adornados de trapecios.
Brazos abiertos clamando al Cielo
Llena de frutos y revuelta por un rosal
En una noche estrellada
En la noche de San Juan.
Sangre blanca de la Tierra
Savia nueva al despertar
Tú, que contemplas mi espacio
Mi jardín... mi soledad...!
Vestida en verano de verde Esperanza
Desnuda en otoño por la tristeza
Vestida de cepas, nudos y de hojas
Desnuda sola, desnuda de Pena.
Tú, que levantas tus brazos al viento
Tú, que discutes con los pinos, enredadera y olivos
Tú, la que siempre llora
Gotas blancas en mi paladar.
Y siguen las espinas punzantes del rosal
Y tú, desahogándote en el viento
Ruges, quiebras, llamas a una Primavera más
Alabas al Cielo y lloras al suelo
Le das cobijo al pájaro en LIBERTAD
Inspiras a poetas que tanto te admiran
Ocupas un hueco desde mi cristal
Tú.
La higuera de mi puerta.
Autora: Dolores Pérez Pérez
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Somontín tiene un Balcón Cuatro pasos más allá, Por la calle del Pilar Un poquito más arriba Detrás de La Asomaica |
Que bonita está La Sierra Bajamos a Las Peñicas, Subimos a Las Toscas, No podemos dejar de ir Hemos hecho un recorrido |
Luna menguante, Sol de cristal
Rumor de los vientos
De la LIBERTAD.
Luna menguante, luz de verano
Corazón abierto
Para aquel hermano.
Luna menguante, Paz sin rencor
Para el enemigo
De tu alrededor.
Luna menguante, duerme tranquilo
Vive despierto
Y sueña dormido.
Luna menguante, Almas tranquilas
Almas solidarias
De gentes sencillas.
Luna menguante o Luna creciente
Abrazando al mundo
De oriente a occidente.
Una triste canción de despedida
Una historia de amor para borrar
Una senda de trabas y de quejas
Un camino con un punto y un final.
Un cuchillo de acero que se clava
Con tu nombre tatuado en mi pesar
Una mancha de negro en la memoria
Otra noche revuelto en soledad.
Una copa de vino que se acaba
Unos labios muy hartos de besar
Unas manchas de carmín en el espejo
Unas fotos y unos restos de metal.
Un poema de amor desesperado
Con promesas que no fueron verdad
Un reloj de cuerda que se para
A la hora de tanta falsedad.
Ahora quiero borrarte para siempre
Tus mentiras no me han de consolar
Esa infiel baraja de los sueños
Fue la carta que volviste a utilizar.
Ahora eres, pasado en mi presente
Una historia... ¡Tan solo!...¡Nada más!
La testigo que supo aquel fracaso
Entre excusas, pretextos... ¡Qué más da!
Y me fui, sin recordar la fecha
Me alejé de donde no debí llegar
Y ahora lejos, escribe la memoria
De una historia que tuvo su final.